Despedida en Venice

El último día tuvo muy poca historia, salimos del hotel y fuimos hacia Los Angeles, concretamente a un Motel 6 en Inglewood, al lado del LAX. Los Motel 6 son una cadena de hoteles muy presente en California, hoteles senzillos, baratos y fiables.

Después de los poco menos de 400 kilómetros de viaje no queríamos meternos en las autopistas, así que fuimos a lo seguro, fuimos a almorzar, pasear y pasar la tarde a Venice, que nos había gustado unos días antes. Comimos en el Sidewalk Cafe, yo concretamente una pizza Cormac McCarthy, que ya son ganas de poner un nombre de escritor a una pizza.

pizzaY ya con el estómago mejor, a pasear por el paseo marítimo de Venice.

venice_01venice_02venice_03venice_04Este skater vino a pedirme pasta por haberle hecho fotos, no pagué, creo que me insultó.

venice_05Ya hablé de Venice en esta otra entrada, es un buen lugar para pasar el rato, sobretodo si no tienes ganas de jugar a la lotería que suponen las autopistas, tanto te puedes pasar veinte minutos como dos horas para el mismo trayecto.

venice_06venice_07venice_08venice_09El cartel demuestra que son gente previsora. En ese paseo marítimo también es posible comprar recuerdos, y piezas de ropa, elegantes y de buen gusto como podéis ver en la foto.

spankY nada más, esto ya está.

venice_10venice_11venice_12Puesta de sol y final de viaje, un grandísimo viaje, el mejor que hemos hecho… ¡de momento!

sunset

Pacific Coast Highway

pch_01Esto se acababa, teníamos dos días para hacer la vuelta a Los Angeles y coger en el LAX el vuelo que nos traería de vuelta a casa (pasando por Estocolmo). Teníamos que recorrer la distancia que separava San Francisco de Los Angeles, con una parada en San Simeon para pasar la noche y si teníamos tiempo visitar el Hearst Castle (o el castillo de Ciudadano Kane, como prefiráis).

pch_02pch_03pch_04La ruta más rápida es por autopistas, pero trasteamos el GPS y fuimos siguiendo las indicaciones hacia PCH o Pacific Coast Highway, una de les primeras autopistas de los Estados Unidos y un paseo por un balcón sobre el mar. El Oceáno Pacífico por un lado y el Big Sur por el otro.

pch_05pch_06pch_07Y nada más, llevábamos algo de comer y bebida, le estábamos sacando partido a la nevesa comprada en Las Vegas. Coche y paisajes espectaculares, y una buena kilometrada.

pch_08Antes de llegar a San Simeon vimos un aparcamiento prácticamente a pie de playa lleno de gente, pero nadie bajaba a la playa. Había una colonia de leones marinos, y de hecho estaba prohibido acercarse (además tiene que ser peligroso).

pch_09pch_10pch_11pch_12pch_13Al llegar a San Simeon fuimos hacia el Hearst Castle, pero acababa de marchar el último grupo y ya no había visitas hasta el día siguiente. Pero al día siguiente teníamos que llegar a Los Angeles, así que sacrificamos esta visita (en realidad el sacrificio fue de mi señora, yo el castillo lo visité en un viaje anterior en el 2007).

pch_14pch_15pch_16pch_17pch_18En el hotel reservamos hotel para el día siguiente en Los Angeles y cerca del LAX, sabíamos lo que era el tráfico en esa ciudad y no queríamos riesgos. Y nos acercamos desde el hotel al mar, a la playa a disfrutar de las puestas de sol en el Pacífico y a hartarnos de hacer fotos.

pch_20pch_21pch_22pch_23pch_24pch_25pch_26Cenamos en un restaurante mejicano (juraría que este pero no estoy del todo seguro), y a dormir, el viaje se iba acabando.

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San Francisco 3 de 3. Alcatraz, Japanese Garden, Golden Gate Bridge

Era nuestro último día en San Francisco, y tocaba una de las visitas que ya traíamos reservada desde casa. No era temporada alta, pero aún así había muchos turistas, además era día 12 de octubre que en Estados Unidos también es festivo, o sea que fue una buena idea tenerlo ya atado.

sf_03_01Llegamos hasta el puerto, bajamos en Fisherman’s Wharf  y nos acercamos al Pier 33 desde donde salen los Alcatraz Cruises y nos ponemos pacientemente en la cola para embarcar. Había mucha gente pero bien organizada, así que fue bastante rápido.

sf_03_02sf_03_03La travesía dura poco, quince minutos, veinte como mucho, y llegamos a la siniestra Alcatraz. Al llegar veremos una pintada, recuerdo de la ocupación de la isla por parte de indios americanos, o americanos nativos, o miembros de las primeras naciones, entre 1969 y 1971.

sf_03_04sf_03_05sf_03_06Alcatraz es conocida por ser una cárcel, una de las más duras, allí iban aquellos de los que se esperaba ya nada, el final de la escapada. Funcionó como prisión federal entre 1933 y 1963, la isla había tenido otros usos con anterioridad.

sf_03_07sf_03_08sf_03_09sf_03_10Leyendas al margen la visita vale mucho la pena, aunque el estado de las instalaciones no es exactamente óptimo. El aire del mar y el relativo aislamiento y la dependencia del transporte en barco para abastecimiento (o para llevar a los hijos de los funcionarios, que vivían en la isla, a la escuela) hicieron esta prisión demasiado cara. Además, la fama de prisión inviolable sufrió un duro revés con la fuga de 1962.

En la entrada pasamos por donde pasaban los nuevos, todo el tema del ingreso en prisión, ropa y duchas.

sf_03_11sf_03_12sf_03_13La visita incluye audioguía en todos los idiomas, os la recomiemdo, así podéis iros informando mientras paséais por las dependencias de la cárcel.

sf_03_14sf_03_15sf_03_16Se pueden ver las celdas, y las celdas de castigo y el lugar por donde se supone que escaparon los fugados de 1962. El edificio no deja de ser una cárcel, no es la visita más festiva que se puede hacer pero vaya, tampoco es como visitar un campo de concentración (y sé lo que digo, he visitado tres: Mauthausen, Dachau y Terezin).

sf_03_17sf_03_18Desde los patios y la parte exterior de la cárcel se tienen unas muy buenas vistas de San Francisco y el Golden Gate Bridge.

sf_03_19sf_03_20sf_03_21sf_03_22sf_03_23sf_03_24También se visitan las dependencias de los funcionarios, trabajar en un sitio así, viendo San Francisco allí a tocar, tiene que ser aún más duro, la parte buena del trabajo es que incluia la casa, la parte mala es que era allí, con ellos, y en caso de motín la cosa se podía poner muy fea, como en 1946.

sf_03_30sf_03_31Y las celdas de los que se escaparon, se hizo una película y todo con Clint Eastwood, con el muñeco que pusieron para que no se viera que se habían marchado.

sf_03_32Vistas de San Francisco, tirando de zoom de la cámara:

sf_03_28sf_03_29Más fotos de las dependencias y una foto que como bibliotecario y friki del tema no podía dejar de hacer:

sf_03_33sf_03_26Con esto y la preceptiva pasada por la tienda (donde me compré un libro sobre la ocupación de la isla por parte de los indios americanos) volvimos a tierra firme (en San Francisco esto es una expresión no literal).

sf_03_34sf_03_27Comimos en uno de los muchos garitos de Fisherman’s Wharf (nada del otro jueves pero a un precio que tampoco era un atraco). Hicimos una pasada por el hotel con la idea de hacer un poco de siesta pero justo cuando llegamos querían entrar a hacer las habitaciones, así que nos pusimos en marcha y cogimos el coche, que no habíamos tocado desde que llegamos.

sf_03_45sf_03_46Nos dirigimos hacia Golden Gate Park, un parque muy muy grande, dentro hay algo que merece la pena visitar: el Japanese Tea Garden. Aparcarmos el coche por el parque (en Estados Unidos los parques son tan grandes que se puede apacar en las calles que los cruzan) y aflojamos los 8$ por persona para entrar, el lugar es sensacional.

sf_03_35sf_03_36sf_03_37sf_03_39sf_03_40sf_03_41sf_03_42sf_03_43Es recomendable tomar un té allí para empaparse de la atmósfera, es lo que hicimos antes de volvernos a mover, aún nos quedaba una cosa.

sf_03_38sf_03_44Llevaba todos estos días prometiendo a mi señora que conocía el mejor sitio para hacer fotos del puente, del Golden Gate. La vez anterior que estuve en San Francisco me llevaron a ese punto, las posibilidades de encontrarlo no eran excesivas. Me llevó gente local, a las tantas de la noche y después de un día agotador, aún así lo encontré.

sf_03_47Se trata de dirigirse al Golden Gate Bridge Welcome Center, hay que ir al Golden Gate y está señalado antes de llegar. Hay un aparcamiento (de pago) y unas buenas vistas del puente. Este no es el sitio. Hay que salir del aparcamiento, dejar atrás el puente y bajar hacia el mar, en no mucho rato hay una salida a la izquierda, muy cerrada, Fort Point, seguid el desvío hasta el final para hacer las mejores fotos posibles del puente.

sf_03_48sf_03_49sf_03_50Si además es el crepúsculo podéis aprovechar para hacer fotos con el cambio de luz o ya de noche. Es un lugar solitario que conocen los locales y los surfistas.

sf_03_51sf_03_52sf_03_53sf_03_54sf_03_55sf_03_56sf_03_58sf_03_59sf_03_60sf_03_61sf_03_57Ya de noche volvimos al hotel a dejar el coche y fuimos a cenar, esta vez a un restaurante vietnamita, el Saiwalks, y la camarera, también en este restaurante, era hispana. La proporción de hispanos en la hostelería es demencialmente alta, muy útil si el inglés os cuesta.

12112012_10207880294590293_8853198984704475519_nY con esto se acababa San Francisco y prácticamente las vacaciones, teníamos que volver a poner rumbo a Los Angeles para la vuelta.

San Francisco 2 de 3. Mission, Painted Ladies, Lombard Street

12119122_10207873158531896_5512045124654073125_nNos levantamos sin primsa, teníamos la visita a Alcatraz reservada para el día siguiente y el día antes ya habíamos visto algunas cosas. Salimos, andamos un poco y encontramos un lugar donde sentarnos a ver pasar la vida. Encontramos unas sillas en la calle, en un lugar donde no paraban de pasar los geniales tranvías de la ciudad, y nos dedicamos aver pasar los tranvías, disfrutar del sol y un refresco. Pasamos así un buen rato mientras decidíamos que haríamos a continuación.

12108117_10207873139091410_5263193254949805486_nSF_02_14SF_02_15SF_02_16SF_02_17SF_02_18SF_02_19San Francisco en domingo es una fiesta. A la gente le encanta hacer deporte y el uniforme del domingo es ropa para hacer running o andar o lo que sea que hagan. Y los que no caminan hacen el brunch, o van de bares, o pasean al sol como nosotros a tocar de Castro y de la plaza Harvey Milk.

SF_02_11SF_02_12Una de las cosas típicas de visitar en San Francisco es la Mission Dolores (sí, sin acento y con dos eses), la primera iglesia construida por los españoles cuando colonizaron estas tierras. Como en Europa las iglesias eran mucho más que lugares para rezar, acababan siendo el centro neurálgico de una población que sobrevivía en un ambiente relativamente hostil, con gente que ya estaba ahí antes (aunque los «indios» de esta zona eran bastante pacíficos y no hubo excesivos conflictos) y muy muy lejos de casa. Mission Dolores es el origen de la actual ciudad de San Francisco y el edificio más viejo en pie, que data del siglo XVIII (esto en Estados Unidos es historia antigua). En cuanto sabemos a dónde queremos ir tranvía o bus y ¡para allá!

SF_02_04Hay que pagar entrada, se ven las iglesias, la actual y una reconstrucción de la original, y el cementerio, en domingo es una zona bastante animada.

SF_02_02SF_02_03SF_02_05SF_02_06SF_02_07SF_02_08SF_02_09Después quisimos ver otra cosa típica, las painted ladies (señoras pintadas), unas casas típicas de San Francisco, las más conocidas son las de Alamo Square. Y aquí pudimos ver la amabilidad de la gente de esta ciutat. En la parada del bus una chica estaba indicando a unos turistas como ir a un sitio concreto y cuando acabó nos miró a nosotros y nos explicó como ir a las painted ladies, no era necesario porque lo habíamos mirado pero se agradece. Al bajar del bus lo mismo, sacamos el mapa a medio trayecto entre la parada y Alamo Square y una persona que pasaba por la calle nos preguntó dónde íbamos y nos confirmó que íbamos bien.

SF_02_10SF_02_21SF_02_22SF_02_2012111993_10207873388417643_4008550267475238664_nCastro, Mission, Painted Ladies… ¿qué nos quedaba? El almuerzo. Compramos unos burritos ecológicos en un super (si os gusta la comida sana aquí os pondréis las botas) y volvimos al punto dónde nos habíamos parado por la mañana. Y cogimos un tranvía hacia abajo a la zona del puerto. Paseamos un poco y tomamos unas cervezas, el problema lo tuvimos para volver.

SF_02_24SF_02_25Hubo un accidente en Union Square y todo el tráfico que pasaba había quedado afectado, en veinte minutos en nuestra parada pasaron cuatro autobuses 39 en la otra dirección pero ninguno en la nuestra, tomamos la decisión de volver a pie. La parte buena es que pudimos disfrutar de las vistas, sobretodo de Alcatraz (que visitaríamos al día siguiente) y la Coit Tower.

SF_02_23SF_02_30SF_02_27SF_02_31También pasamos por la calle Lombard, famosa por las curvas que tiene para salvar el desnivel. en toda esa zona es fácil ver una señal que recomiendo aparcar el coche a 90º de la acera, por si fallan los frenos no tener que ir a sacarlo del fondo de la bahía. Se puede pasar por la calle en coche, sólo de bajada (uno de las pocas calles de un solo sentido), y como podéis ver por las fotos es uno de los puntos calientes de turistas (imagino que los vecinos estarán hartos).

SF_02_28SF_02_26SF_02_2912144908_10207874863934530_3708031208173186294_nSF_02_3210947281_10207874867574621_6610102479605278794_n12111975_10207874859174411_7591135225890283705_nSF_02_33SF_02_34Estábamos bastante cansados pero después de pasar por el hotel volvimos a la calle de los restaurantes molones, ¡cenamos mejicano!

mex1mex2Y después de bajar la cena con un par de cervezas al hotel a dormir.

San Francisco 1 de 3. Chinatown, City Lights Bookstore, Beat Museum

SF_01_00Después del infame alojamiento de Groveland nos pusimos en ruta con la idea de parar en un bar a desayunar como es debido. Es una de las grandes cosas de los Estados Unidos, no me cansaré de decirlo. Algunos de estos bares están a pie de carretera y otros algo más alejados pero señalizados para llegar en coche hasta la puerta.

Invertimos casi toda la mañana en la carretera, pero finalmente entramos en la ciudad, primero recorriendo un tramo en paralelo al BART y luego pasando por el puente San Francisco-Oakland Bay Bridge, de peaje que oscila de 2.5$ a 6$ en función del día de la semana y la hora. ¡Y ya estábamos en San Francisco!

12079292_10207870126136088_6270632200462318013_nDejamos el coche en el hotel. Miramos mucho que el hotel tuviera parking, allí es importante porque aparcar puede ser complicado, al final el hotel tenia parking pero con más habitaciones que plazas, aunque nosotros tuvimos suerte. Dejamos ahí el coche con la intención de no tocarlo. En general el transporte público es una excelente manera de moverse por la ciudad.

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Yo ya habia estado en San Francisco, pero había cosas que quería repetir, como por ejemplo comer en The House of Nanking, uno de los mejores restaurantes chinos que he probado nunca, y a un precio muy razonable. La comida seguía tan buena como años atrás, pero esta vez nos hemos sentado en una mesa para nosotros solos y hemos podido pedir los platos de la carta. La otra vez (2007) nos sentaron donde había sitio y un señor (no se si camarero, cocinero, encargado o qué) nos preguntó si era la primera vez que íbamos y al decirle que sí (y preguntarnos de dónde veníamos) nos dijo que ya escogía el los platos, ¡y comimos de puta madre! Eso fue en diciembre del 2007 para cenar, y esto de ahora octubre de 2015 para almorzar. No es lo mismo pero la comida es igual de genial.

12143154_10207870145776579_3265529157152196881_n12107709_10207870149896682_3286307403894762553_n

A tocar de ahí había dos sitios que me interesaba ver: la librería City Lights Bookstore y el Beat Museum.

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12118741_10207870161456971_5814480506281564335_n12112160_10207870165537073_9219556148213278999_n

El movimiento beat se asentó con fuerza en San Francisco, antes que el hippismo, y los beatniks encontraron una caja de resonancia en la librería City Lights que desde entonces es una parada obligada de la ciudad (al menos para mí que soy un enfermo de los libros) y donde siempre acabo comprando alguna cosa.

SF_01_08SF_01_09SF_01_10SF_01_11SF_01_12Es de las pocas librerías donde las literaturas del resto del mundo están mínimamente representadas, no mucho pero es que en general lo que no es americano o está escrito en inglés es como si no existiera, literalmente.

SF_01_07Pero al fin y al cabo la City Lights no deja de ser una librería donde se puede entrar gratis, y los americanos son muy espabilados a la hora de buscar negocio. Por eso y aprovechando el tirón de la generación beat se abrió el The Beat Museum en 2003 (en 2007 ni sabía que existía) y esta vez no me lo pensaba perder.  8$ de entrada y adentro. Algunas primeras ediciones, portadas, y en general material relacionado con los beats, sobretodo Kerouac, e incluso un coche como el que usaron Sal y Dean Moriarty (Jack Kerouac y Neal Cassidy) en sus viajes, un Cadillac que va acabó el viaje muy hecho polvo.

El coche

El coche

Salida de emergencia y humor beatnik

Salida de emergencia y humor beatnik

Es un museo curioso de ver, sobretodo os gustará si habéis leído algo de los beat, si no es el caso y queréis una recomendación leed En el camino de Jack Kerouac a ver que os parece.

SF_01_02SF_01_13Habíamos visitado estas tres cosas sin salir de la zona de Broadway. Pero nos apetecía estirar las piernas, y así paseando nos adentramos en Chinatown.

SF_01_01SF_01_03SF_01_16Hay chinatowns en prácticamente todo el mundo, por todo el mundo hay chinos y son muchos, este es el chinatown más antiguo de Norteamérica y el que aloja a la comunidad china más grande fuera de Asia.

SF_01_17SF_01_18SF_01_19Restaurantes, tiendas, carteles, chinos por la calle… estábamos en Estados Unidos, pero no lo parecía mucho. Incluso vimos de lejos una especie de desfile, si alguien puede descifrar las pancartas me haría un favor.

SF_01_04SF_01_05Desde allí fuimos hacia abajo, hacia el mar y los famosos piers de San Francisco, hacia uno de los edificios más singulares del skyline de la ciudad, la «pirámide».

12115707_10207870173337268_6008998813782418960_n12112382_10207870132016235_5660572296235777999_nSF_01_06SF_01_20Un detalle de la ciudad que me enamoró: los tranvías. Hay bastantes tranvías, sobretodo por la zona del puerto, Union Square y hacia Castro. Pero prácticamente no hay dos tranvías iguales, San Francisco ha «adoptado» o comprado tranvías viejos de otras ciudades y los ha puesto en circulación, así su flota de tranvías es un pequeño museo en movimiento.

SF_01_25Y llegábamos al frente marítimo, el océano, los piers, las vistas y los leones marinos.

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El otro puente

El otro puente

SF_01_24SF_01_26SF_01_27SF_01_28Un consejo sobre San Francisco: nosotros fuimos a primeros de octubre y pasamos calor, durante el día… No sé si es una particularidad de su clima por la humedad o el océano pero en el momento que el sol se esconde la temperatura baja bastantes grados de golpe y podéis pasar de tener calor a algo de frío, si planeáis estar en la calle cuando se ponga el sol llevad una chaqueta o alguna prenda de abrigo. Desde la zona del puerto tendréis buenas vistas de lugares típicos de San Francisco.

Con el paseo por el puerto dimos por concluido este primer día, esta toma de contacto con San Francisco. Así como Los Angeles es una ciudad dura y arisca, San Francisco nos encantó desde el primer instante, y en ningún momento nos decepcionó. Se puede ver a pie y en transporte público, como New York, pero así como en New York todo el mundo va escopeteado y estresado hasta el límite aquí todos van de buen rollo, en general (habrá excepciones como en todo) la gente es amable y cordial, no necesitaréis preguntar, si os ven trasteando un mapa al momento os preguntarán dónde vais y os indicarán como llegar.

SF_01_29SF_01_31Pasamos por el hotel a dejar las cámaras y fuimos andando a la calle Chestnut, donde hay muchísimos restaurantes de todas las nacionalidades. No es una zona llena de turistas, lo que más hay es gente local comiendo, muy bien y a precions muy razonables (para lo que son los precios de la comida en Estados Unidos). El primer día: japonés.

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12065600_10207870503465521_1847022964281308471_nY después de prometernos a nosotros mismos volver a esta calle a comer todos los días que estaríamos aquí fuimos a descansar, que lo necesitábamos.

Yosemite

Una de las mejores cosas de los Estados Unidos es su enorme red de parques naturales, parques naturales que también son enormes, como el pais, ¡todo a lo grande!

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Después de pasar la noche en Lee Vining nos esperaba uno de los parques más famosos de los Estados Unidos, fama completamente merecida, ¡el Yosemite! Aquí no encontraréis una guía para visitar el parque en unas  horas, hacerlo bien requiere días y ganas de andar, y nosotros de tiempo no teníamos mucho así que nos limitamos a cruzar el parque e irnos parando a maravillarnos y hacer fotos.

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La entrada al parque por carretera es el Tioga Pass (3031m de altitud), una vez dentro (previo pago de la entrada a menos que tengáis el abono de parques) la carretera está repleta de lugares donde aparcar el coche y disfrutar.

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El Half Dome

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Excursiones nosotros no, pero se pueden hacer pequeños paseos, en pocos minutos puedes ver impresionantes cataratas, como las Bridalveil.

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No hay muchos sitios donde comer y proveerse, y no es buena idea llevar comida en el coche, en el centro de visitantes podréis comer algo y hacer algun paseo más. Estamos en la naturaleza pero hay bastante gente, pese a no ser temporada alta no estaba mal. Si os estáis preguntando porqué digo esto de la comida la respuesta es: osos, no les representa el más mínimo problema rebentar el coche para conseguir la comida que haya dentro (aunque de día es probable que pasen, la gente no les entusiasma). Cerca de las zonas de acampada hay contenedores para comida especiales anti-osos, si pensáis pernoctar ahí tendréis que usar uno.

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Tronc de sequoia, tallat a 10 metres de la base el 1919, un arbre mil·lenari amb una base de més de 4 metres de diametre

Tronco de sequoia, talado a 10 metros de la base en 1919, un árbol milenario con una base de más de 4 metros de diámetro

Y con las vistas desde allí y fotos al Capitán nos despedimos del parque.

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El Capitán

 

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Escaladores

Escaladores en el Capitán

Más escaladores

Más escaladores

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Nos alojábamos en Groveland, un pueblo que está demasiado cerca del parque, esto quiere decir que el alojamiento es caro y malo. Nosotros dormimos aquí, un albergue, una noche, 90 dólares, baño compartido, el peor alojamiento de todo el viaje (el único malo en realidad).

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Groveland parecía un pueblo del oeste, una calle principal por donde pasa la carretera, sembrado de bares y restaurantes y hoteles, y prácticamente nada más. Comimos bastante bien en esta pizzeria.

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Habríamos dormido mejor si a las dos de la madrugada no hubieran llegado todos nuestros vecinos de vete a saber donde haciendo ruido como una estampida de búfalos. Daba igual, nos acercábamos a lo mejor del viaje, nos acercábamos a San Francisco donde llegaríamos al dia siguiente.

¡Ya llegamos!

¡Ya llegamos!

Death Valley (salida)

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Frescos y descansados nos levantamos y desayunamos y volvimos al coche y a la carretera, antes de llegar a nuestro destino que era Lee Vining queríamos pasar por Lone Pine.

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Pero aún nos quedaban kilómetros de desierto, el paisaje seguía siendo impresionante pero no tanto como el día anterior, ibamos dejando atrás el Death Valley.

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Como en todo el Death Valley hay sitios para parar el coche y disfrutar de las vistas, en alguno de estos os puede pasar que escuchéis un ruido que va incrementándose e incrementándose hasta que por encima vuestro pasan a todo velocidad dos top gun (los aviones de combate), tienen una base relativamente cerca y vuelan por allí aprovechando que debe ser la zona más despoblada de los Estados Unidos. Nosotros vimos pasar dos grupos de dos, por eso si veis pasar uno preparad la cámara, sin la cámara a punto no lo intentéis, vuelan muy rápido.

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Carreteras inacabables

Carreteras inacabables

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Ya cerca de Lone Pine nos encontramos con una planta típica de la zona, el Joshua Treee.

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Y llegamos a la primera parada del día: ¡Lone Pine!

Lone Pine

Lone Pine

Lone Pine es un pueblo en medio de la nada (un clásico en esta zona), en las afueras se rodaron infinidad de películas y seriales del oeste, al fin y al cabo Hollywood no esté lejos (unos 340 kilómetros). Por tanto se rodaron exteriores y fueron muchos los actores que se alojaron en Lone Pine mientras trabajaban, y el pueblo ha aprovechado esto creando un museo del cine del oeste, vale la pena la visita, nosoltros la tuvimos que hacer un poco con prosa porque por la tarde cerraban para empezar a preparar  el festival de cine que se celebra cada año.

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El paisaje era menos desértico por momentos, dejábamos definitivamente atrás el Death Valley y nos dirigíamos a zonas más verdes, y con bastante más agua.

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Acabamos llegando a Lee Vining, en la rivera del lago Mono. Nuestro hotel estaba en la carretera-calle que cruza el pueblo, prácticamente enfrente de una tienda de artesanía-souvenirs y un restaurante típico (típico de verdad). Estiramos un poco las piernas, hicimos unas espectaculares fotos de los colores del cielo con la puesta de sol y fuimos a cenar y dormir.

Lee Vining

Lee Vining

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DV_D2_24DV_D2_25DV_D2_26DV_D2_27DV_D2_28DV_D2_29Al día siguiente nos esperaba ¡el Yosemite!

Death Valley

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Tocaba seguir viaje, y nos tocaba visitar uno de los lugares más espectaculares que he visto (mi señora no opina lo mismo), el Death Valley o Valle de la muerte. Pero un lugar con un nombre así requiere que uno se dirija a él con cierta preparación.

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Después de hacer el check out directamente desde el televisor de la habitación recuperamos el coche y nos dirijimos a un Wal-Mart, concretamente éste. Teníamos que comprar algunas cosas imprescindibles, una nevera, comida y bebida y hielo. Una nevera de porespán puede costar unos 10 dólares como mucho, la comida y bebida dependerá de qué compréis y el hielo unos 2 o 3 dólares la bolsa. ¿Es esto imprescindible? Sí, y llenar el depósito de gasolina no está de más.

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El Death Valley es el lugar más cálido del planeta, en verano la temperatura llega fácilmente a los 50ºC (no hay error, no quería teclear un 4), en teoría ya era otoño pero la temperatura superaba tranquilamente los 40ºC. La única manera de no necesitar agua es cruzando aquello sin pararse ni salir del coche, y como ésta no era nuestra idea nos tuvimos que aprovisionar.

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Ya en uno de los primeros puntos para parar vemos carteles avisando de los riesgos del calor extremo. Hay que llevar agua, gafas de sol, y se puede salir a pasear pero sin perder el coche de vista en ningún momento. También es conveniente estar atento al indicador de temperatura del motor, y es probable que en alguna subida tengáis que desconectar el aire acondicionado, hacedlo, no es un buen sitio para que el coche te deje tirado: poco tráfico fuera de las vías principales y prácticamente sin cobertura.

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Es un parque natural, no recuerdo que nos pidieran el abono para entrar, y también es el «hogar» del «correcaminos» o «roadrunner» un animal que existe realmente (aunque no exactamente como el de la serie) pero que no llegamos a ver. Es el punto más bajo del hemisferio occidental, antiguamente era un mar que se secó, el nivel de sal en tierra hace que sean pocas las especies que pueden vivir en algunos lugares del valle. Ofrece unos paisajes absolutamente fascinantes.

Badwater Basin es el punto más bajo, y no pudimos ir, la carretera estaba cortada por inundación (flooded), que parece una broma en un desierto. Seguimos ruta más o menos hacia nuestro destino del día, parando cada poco para hacer fotos y caminar unos metros por el desierto (sin perder de vista el coche). A cada gasolinera que veíamos repostábamos , quizás en esto nos pasamos de prudentes. Nos dirijimos a un ghost town, concretamente Rhyolite.

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El edificio más entero de Rhyolite

El edificio más entero de Rhyolite

Ghost town significa pueblo fantasma,y eso es exactamente lo que es. En algún momento, mientras las minas funcionaban hubo un pueblo, cuando se abandonaron las minas se abandonó el pueblo. Recordemos que estamos en el desierto, un lugar donde no crece prácticamente nada, tiene que haber muy buenos motivos para quedarse en un lugar tan inhóspito. Y a Rhyolite llamarlo pueblo, incluso fantasma, resulta un poco excesivo.

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DV_D1_15Después de Rhyolite ya tiramos para nuestro alojamiento, parando de vez en cuando para tomar fotos del impresionante paisaje.

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Nos alojamos en Panamint Springs,un lugar en medio de la nada, al lado de una gasolinera, con pequeñas cabañas adosadas tipo motel (simples pero cómodas y con ventilador en el techo) y un edificio que hacía de bar, donde cenamos unas pizzas bastante decentes. La cobertura de mobil o el wifi eran prácticamente inexistentes, al menos a aquellas horas. Si sois de los que vais informando a la familia de vuestros movimientos avisad que podéis estar sin cobertura en esta zona (avisad antes de ir se entiende).

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Las habitaciones

Las habitaciones

El "buga"

El «buga»

¿Una terraza? ¿A pleno sol?

¿Una terraza? ¿A pleno sol?

Habíamos madrugado bastante y aún teníamos por delante un día con muchos kilómetros, así que fuimos a dormir en seguida.

Las Vegas

Antes de ir a dormir un par de fotos de la noche anterior, hechas con el móvil, son la Torre Eiffel del Paris:

Escala 1:2

Escala 1:2

Y el Bellaggio con sus fuentes:

fontsEn este viaje había mucho por ver, y a Las Vegas le dedicaríamos sólo este día, al siguiente volvíamos a la carretera. Toda la publicidad de Las Vegas insiste en que lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas (o «what happens in Vegas stays in Vegas», en original). Y teníamos una idea de qué queríamos hacer, pero lo primero era el desayuno que no estaba incluido y nos lo teníamos que procurar nosotros mismos.

Las vistas desde la habitación

Las vistas desde la habitación

Sin ni salir de los bajos del hotel (inmensos) había varias opciones para comer y al final nos decidimos por un buffet, creo que a 18$ por persona. He visto buffets de almuerzos y cenas de hoteles de 4 estrellas peores que este buffet de desayuno, así que desayuné como 3 platos de carne y unos 3 bloody marys para hacerlo bajar.

Sí, tres veces esto para empezar el dia

Sí, tres veces esto para empezar el dia

Ya bien comidos teníamos que hacer una cosa, y para ello teníamos que ir hasta el downtown, que es como en todas las ciudades americanas llaman al centro o a la parte «vieja». Cogimos el Deuce Bus que recorre todo el Strip y nos servía para acercarnos al downtown, en las paradas había muchos informadores de la empresa, siempre se agradece. Una de las primeras cosas que vimos al bajar fue una conocida casa de empeños.

LV2_6OCT_01Había mucha cola, y no la hicimos. Habíamos leido que difícilmente se podía ver a los que aparecían en el programa, y en algún momento que la puerta se abría para dejar entrar al siguiente se podía ver el interior y no, no teníamos ganas de estar como sardinas enlatadas. Además nosotros buscábamos otra cosa.

LV2_6OCT_02¿Hay alguna cosa más friki que casarse en Las Vegas? ¡Sí! ¡Casarse en Las Vegas con un Elvis oficiando la ceremonia en la misma capilla en que se casó Elvis!

LV2_6OCT_03La broma no es barata, y es perfectamente legal y válida solo con que vayas al ayuntamiento de Las Vegas a pedir el papel antes de casarte. No lo hicimos así porque en ese papel tienes que decir que no estás casado, Estados Unidos es un país al que queremos volver y los americanos son muy suyos con cosas como mentir en documentos oficiales, así que hicimos una renovación de votos. Entramos a la capilla, pedimos el pack, nos dijeron que lo teniamos libre en media hora, fuimos a dar una vuelta y volvimos, y en 15 minutos (y dos canciones de Elvis en playback) ¡ya estábamos recasados! elvisEn el downtown se encuentra Las Vegas más auténtica, antes que el Strip se lo comiera todo, la que se conoce como calle Fremont tiene algunos de los primeros casinos (algo ajados), atracciones como una tirolina que te permite hacer toda la calle a 10 metros del suelo, y el restaurante con la hamburguesa de 10.000 calorías, pero con lo que habíamos desayunado ni nos acercamos. Y en gran parte está cubierta, imagino que en pleno verano esto ayuda a tener una temperatura agradable, de momento el Strip no está refrigerado.

LV2_6OCT_04LV2_6OCT_05LV2_6OCT_06LV2_6OCT_07Es realmente curioso, tiene algunas imágenes icónicas como el vaquero,y es una Las Vegas algo menos típica que el Strip que es lo que todo el mundo conoce, de hecho mucha gente pasa días en Las Vegas sin salir del Strip.

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No penséis mal, era camarera

No penséis mal, era camarera

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¿Os suena?

¿Os suena?

LV2_6OCT_12LV2_6OCT_13¿Y después? Pues de nuevo al deuce bus y hacia el hotel que prácticamente no había jugado y me moría de ganas, ¡todos los ex-croupiers somos unos viciosos!

vegas diaDespués de unas pocas manos al blackjack en que el croupier ganó siempre hasta vaciar la mesa fui a la ruleta. Empecé con un doble plena, y fui ganando hasta separar 100 dólares, y jugar con el resto hasta perderlo. O sea que gané 100 dólares, que siempre vienen bien, y di una propina a la croupier a cada pleno, como se tiene que hacer (sí, se tiene que hacer, ¡creedme!).

Mis ganacias

Mis ganacias

Con esto acabamos, cenamos en un mejicano en el mismo hotel y aún paseamos un poco por el Strip, pero nos retiramos pronto, el dia siguiente iba a ser duro.

Llegada a Las Vegas

Nos subimos al coche en plena granizada que se convirtió rápidamente en una fortísima lluvia. Así bajamos del parque del Grand Canyon (sin poder parar a echar fotos), comimos en un burguer y seguimos por Arizona. Cuando dejó de llover el cielo de Arizona ofrecía una imagen espectacular, ¡y me gustan las fotos de cielos, que carai!

LV1_5OCT_01Para llegar a Las Vegas primero teníamos que cruzar la frontera con el estado de Nevada. El paisaje volvía a ser casi desértico e inmenso, carreteras con rectas infinitas en medio de la nada.

LV1_5OCT_02En la misma state-line Arizona-Nevada nos encontramos con una «pequeña» atracción de la zona, la presa Hoover. Ideal para hacer una parada, con algunos sitios para dejar el coche (de pago o no) y medidas de seguridad en forma de rangers mirándonos, esta presa es un sitio muy estratégico.

LV1_5OCT_03LV1_5OCT_04LV1_5OCT_05Y ya casi estábamos, llegábamos a Las Vegas. Habíamos reservado habitación en un hotel histórico y habíamos especificado que la queríamos Srip-View  (con vistas al Strip). Este es el hotel:

LV1_5OCT_06Y estas son las vistas desde la habitación:

LV1_5OCT_07Y ahora hablaré un poco de Las Vegas. Es una ciudad excesiva, puede gustar o desagradar pero no puede decepcionar. Aunque es una ciudad de medida respetable lo que más se conoce es el Strip. Aunque los «orígenes» de la ciudad están en el centro «downtown», con el tiempo ha quedado desplazado de manera que Las Vegas es el Strip. Y nuestro hotel es una buena muestra de los que son los hoteles del Strip: hoteles inmensos, habitaciones grandes, televisores con canal X de pago, y en los bajos de los hoteles tiendas y restaurantes, y todo lo que no es ni tienda ni restaurante: ¡casino!

LV1_5OCT_10Nevada es uno de los estados donde el juego es legal, aunque hace ya tiempo que las reservas indias al no estar sujetas a las leyes USA tienen sus casinos. En Las Vegas encontraréis casinos, juego, lujo, cartón-piedra, estética hortera y docenas de espectáculos (son uno de los grandes atractivos de la ciudad, pero no son baratos), así que una vez instalados salimos a pasear por el Strip. Y en seguida nos metimos en el Venetian, que se nos había hecho la hora de cenar. El Venetian es uno de los casinos más nuevos y grandes, con canales y góndolas en el interior y un cielo falso.

LV1_5OCT_08LV1_5OCT_09Hay complejos de hotel-casino de casi todas las temáticas, encuentro especialmente destacables el New York New York y el Paris (con una torre Eiffel a escala 1:2), y fuimos andando hacia el Stratosphere que parecía estar cerca (no, estaba muy lejos, es lo que tiene ser inmenso). De allí reculamos y cogimos el monorriel, y volvimos pero bajamos a la siguiente parada, el MGM, y nos costó horrores salir. Dentro del casino juegas y gastas, fuera no y además puedes ir a otro casino, no interesa que la gente salga, por eso en muchos casinos encontrar la salida es todo un logro, nos costó media hora salir del MGM.

LV1_5OCT_11LV1_5OCT_12Con esto dimos por cumplidas las primeras horas en Las Vegas, al dia siguiente nos esperaba un dia completo, por una vez ¡sin coche!

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